0 0
Read Time:1 Minute, 24 Second

La dupla que logra formarse entre el entrenador y el deportista incluye lazos estrechos además de formar un clima motivacional que podrá ser determinante en la vida del deportista. Desde hace un buen tiempo, este tema ha sido de gran interés en el ámbito de la psicología deportiva, pero sobre todo en el deporte de alto rendimiento.

El rendimiento deportivo y por ende el éxito son aspectos susceptibles de modificación gracias a la percepción positiva que puede llegar a tener el atleta sobre su entrenador. Algunos estudios revelan que los estilos de entrenadores serán los que determinaran la manera como el atleta asuma las experiencias deportivas, su capacidad de autorregulación y autodeterminación ante el éxito o el fracaso.

En la actualidad, la diferencia entre un atleta de alto nivel rendimiento y otro de rendimiento estándar lo hace su capacidad de controlar sus emociones para sacar el mayor provecho a sus habilidades. De allí que las funciones y tareas del entrenador al formar una estrecha relación con el atleta resultan sumamente complejas, pero aprendiendo y haciendo uso de las herramientas adecuadas pueden lograr alcanzar metas ambiciosas.

De esta manera, algunos aspectos como el entrenamiento mental, el control de las emociones y la planificación de metas se basan en las características de la relación formada entre el entrenador y el atleta.

El compromiso que un atleta pueda asumir ante la practica deportiva de alto rendimiento, el disfrute de la misma y el manejo de la frustración ante las experiencias adversas pueden dar mejores frutos si ambos, entrenador-atleta, asumen los beneficios de manejarse como “un equipo” y así crear un clima motivacional positivo para ambos

 

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %